ayer mi familia y yo encendimos la televisión para escucharte. Queríamos saber qué había cambiado en ti tras seis años y medio en la cárcel, y nos decepcionaste bastante. Tenías la oportunidad, otra vez, de romper con un pasado de terror y daño, y no lo hiciste, volviste a intentar justificar cosas injustificables, y aunque comparto tu apuesta por el futuro (por mucho que queramos cosas muy diferentes para Euskadi), sigues preso de tu pasado.
Me da pena que la sociedad vasca sigamos sin ponernos de acuerdo en construir todos juntos una Euskadi en paz y libertad, sin rencores y sin violencia, pero con justicia y con memoria, sin revanchismos y sin intención de implantar un relato partidista sobre otro, pero con el firme convencimiento de enseñar a nuestras generaciones futuras que aquí se amenazaba, se extorsionaba y se mataba a las personas por el simple hecho de pensar diferente a ti.
¿Violencia policial? Por supuesto que la ha habido, y la condeno con todas mis fuerzas, como también condeno el terror de ETA. Nunca me ha gustado jugar al "y tú más", y siempre he apostado por condenar lo que creo que está mal. Vosotros condenáis la violencia ejercida por el Estado Español, pero enmudecéis cuando se trata de condenar el terrorismo etarra...¿Por qué Arnaldo, por qué? Tú siempre alardeas de ser un socialista convencido, pero el socialismo trata de sentir como propia cualquier injusticia que ocurra en cualquier parte del mundo, y vosotros habéis callado y seguís callado ante la mayor injusticia que hemos sufrido en Euskadi.
¿Dispersión de presos? Por supuesto que es injusto que cientos de familias tengan que hacer miles de kilómetros, y voy a defender donde sea y ante quien sea que los presos vuelvan a Euskadi. ¿Que el gobierno del PP es un obstáculo para el futuro de Euskadi? Por supuesto que lo es, pero eso no puede servir de excusa para seguir dando pasos hacia el desarme de ETA.
Prefiero verte dando entrevistas, antes que verte en la cárcel, te lo digo con el corazón, porque creo que eso nos hace una sociedad mejor. Pero especialmente me gusta cuando reconoces la labor de personas como Egiguren o Zapatero. Lo que no me gusta es que quieras mostrarte ante la ciudadanía vasca como un mártir o un héroe de la paz. Los verdaderos héroes de la paz son las personas que sufrieron durante décadas el terror de ETA, y especialmente los que hoy no están aquí para contarlo, porque los asesinaron cruelmente, a muchos de ellos de forma cobarde con un tiro en la nuca. Y eso es lo que tenemos que contar Arnaldo, y eso es lo que nunca se nos puede olvidar. Cada vez que bajo a la sede de mi pueblo me empequeñezco al ver que todavía siguen activadas las cámaras de seguridad, y que nuestras ventanas siguen teniendo barrotes, y recuerdo las numerosas veces que la sede apareció en llamas, y sobre todo al ver el cuadro de Fernando Buesa en la pared. Recuerdo las palabras de mi abuela cuando le dije que había decidido afiliarme al PSOE en el año 2013. Me dijo que tuviera cuidado, a ver si me iban a hacerme algo, y yo le respondí que ETA ya no mataba, que el miedo se había terminado, y que por fin éramos libres.
Prefiero verte dando entrevistas, antes que verte en la cárcel, te lo digo con el corazón, porque creo que eso nos hace una sociedad mejor. Pero especialmente me gusta cuando reconoces la labor de personas como Egiguren o Zapatero. Lo que no me gusta es que quieras mostrarte ante la ciudadanía vasca como un mártir o un héroe de la paz. Los verdaderos héroes de la paz son las personas que sufrieron durante décadas el terror de ETA, y especialmente los que hoy no están aquí para contarlo, porque los asesinaron cruelmente, a muchos de ellos de forma cobarde con un tiro en la nuca. Y eso es lo que tenemos que contar Arnaldo, y eso es lo que nunca se nos puede olvidar. Cada vez que bajo a la sede de mi pueblo me empequeñezco al ver que todavía siguen activadas las cámaras de seguridad, y que nuestras ventanas siguen teniendo barrotes, y recuerdo las numerosas veces que la sede apareció en llamas, y sobre todo al ver el cuadro de Fernando Buesa en la pared. Recuerdo las palabras de mi abuela cuando le dije que había decidido afiliarme al PSOE en el año 2013. Me dijo que tuviera cuidado, a ver si me iban a hacerme algo, y yo le respondí que ETA ya no mataba, que el miedo se había terminado, y que por fin éramos libres.
Pero el recuerdo de miedo imborrable de mi abuela, es el mismo que sufren miles de personas en Euskadi, y son a ellos, los que defendieron la paz y la libertad incluso con su vida, a los que les debemos tanto. Y por eso te digo que ayer mi familia y yo salimos decepcionados con tu entrevista, porque pensábamos que después de seis años y medio en la cárcel dírias algo diferente respecto a la violencia de ETA, pero ya vimos que no. Y no podremos construir una Euskadi más justa sin reconocer todo el daño causado, porque seguís teniendo la mochila cargada de un pasado que sigue persiguiéndoos, y que no nos deja empezar una nueva etapa de libertad. Así como tampoco podremos construir una España más justa mientras que no se condene el franquismo y saquemos a los muertos de las cunetas. No por cambiar el pasado, ni por rencor, ni por odio Arnaldo, simplemente por justicia.
Pero me gusta ser optimista, y lo soy cuando veo a Sara Buesa hablar de su padre, hablar de ETA, hablar del futuro, hablar de ti...Porque así como estoy convencido de que la inmensa mayoría de la sociedad vasca estaba harta de tanto sufrimiento, estoy convencido ahora de que los vascos y vascas queremos mirar hacia adelante, porque tenemos un futuro prometedor, pero eso sí, sin olvidar a los que dejaron atrás.
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